La caída de Osaka
Matías Soto Núñez
¿Estas vivo, Jim?
Jordi Sierra i Fabra
Una boda en invierno
Brenda Novak
HQN (138)
Hugo Chávez Frías. Un hombre, un pueblo
Marta Harnecker
La ola
Morton Rhue
Te trataré como a una reina
Rosa Montero
¡Absalón, Absalón!
William Faulkner
Tranvía a la Malvarrosa
Manuel Vicent
El salvaje
Horacio Quiroga
Los desterrados
Más allá
Mentira
Enrique de Hériz
El desierto
Los pájaros y otros relatos
Daphne du Maurier
Cuentos dispersos
Anaconda
Cuentos de amor de locura y de muerte
Silencio en octubre
Jens Christian Grøndahl
El viaje oculto
Fernando Luis Chivite
El viento de la Luna
Antonio Muñoz Molina
Kanikosen. El pesquero
Takiji Kobayashi
Armadale
Wilkie Collins
Sin rumbo
Eugenio Cambaceres
La ley y la dama
Gafas de sol para días de lluvia
Mamen Sánchez
El Consejo de Egipto
Leonardo Sciascia
El ruido y la furia
La busca
Pío Baroja
La lucha por la vida (1)
Mala hierba
La lucha por la vida (2)
Aurora roja
La lucha por la vida (3)
Rashōmon y otros cuentos
Ryūnosuke Akutagawa
Vida de un loco. Tres relatos
Celebración en el club de los viernes
Kate Jacobs
El club de los viernes (3)
Los rebeldes
Sándor Márai
El club de los viernes se reúne de nuevo
El club de los viernes (2)
Primera nieve en el monte Fuji
Yasunari Kawabata
La extraña
Historias de la palma de la mano
Mil grullas
La mujer justa
El Zarco. La Navidad en las montañas
Ignacio Manuel Altamirano
Riña de gatos. Madrid 1936
Eduardo Mendoza
Historia de la mujer convertida en mono
Junichirō Tanizaki
El Maestro de Go
Sin sangre
Alessandro Baricco
Marido y mujer
La hermana
La reina de corazones
El jardín de los cerezos
Antón Chéjov
Casas muertas
Miguel Otero Silva
Luna de lobos
Julio Llamazares
La lluvia amarilla
Meridiano de sangre
Cormac McCarthy
Divorcio en Buda
Intemperie
Jesús Carrasco
La vida es sueño
Calderón de la Barca
Las cuatro plumas
A. E. W. Mason
El corazón es un cazador solitario
Carson McCullers
De ratones y hombres
John Steinbeck
Las uvas de la ira
Al este del Edén
Ordeno y mando
Amélie Nothomb
La identidad
Milan Kundera
No es país para viejos